lunes, 12 de octubre de 2009
LA CURACION DE UN NIÑO
Desde el tiempo en que Jesús sanó a los niños hasta el momento presente, el poder sanador de Dios no ha cambiado. Al orar por un niño, mantén tus pensamientos en calma y tu fe fuerte. Ve la vida —un torrente continuo de vida— fluyendo sin obstáculos en cada célula. Ve con resolución más allá de las apariencias y ve al niño o a los niños que deseas bendecir sostenidos, envueltos y rodeados por el amor de Dios y fortalecidos por la vida divina. Ve todas las funciones de mente y cuerpo trabajando en armonía que crea salud.
Permite que éste sea tu pensamiento y tu oración: "Eres creado a la imagen y semejanza de Dios. La salud y la perfección están establecidas en ti".
Los niños, con su fe sencilla y su disposición innata de expresar vida, responden rápidamente a los pensamientos y las palabras positivas de vida y salud. Responden al amor y a la oración fervorosa con la misma seguridad con que la planta responde al calor y a la luz del sol.
Poner tus preocupaciones en manos de Dios en oración te bendice y te eleva. El niño por quien oras sentirá de manera innata tu fe y tu paz mental, las cuales fortalecerán su fe y paz mental y acelerará el proceso de curación. Una vez que has puesto tus preocupaciones en manos de Dios en oración, eres completamente libre para abrir tu corazón al niño que busca tu amor y tu seguridad.
Recuerda que nada es demasiado para pedir a Dios y nada es demasiado pequeño para que el poder de Dios lo armonice, sane o ajuste. A medida que oras, eres un canal para el poder sanador de Dios. Llamas al espíritu de Dios de vida perfecta a la actividad.
HEMOS REGRESADO A USTEDES DESPUES DE MUCHO TIEMPO (CANALIZACION DE JESUS Y MARIA MAGDALENA)
Amados... este mensaje sera expandido e irradiado en tal magnitud que la humanidad entera comprenderá estas palabras... este escrito sera dado a conocer en pocos días mas... ya que sera de un seguimiento de mi parte para poder explicaros muchos de los hechos y de acontecimientos que hay en este momento en el planeta y en vuestro interior... es por eso que no sera un escrito común como ha sido hasta ahora por el canal...
Daré a conocer a vuestras bellas almas guías de ejercicios para que podáis establecer un contacto en esta frecuencia de luz...
Les diré amados... que he estado al pendiente cada día de vosotros... en vuestros corazones... estrechando el contacto mediante frecuencias energéticas de luz...
Estamos trabajando todos juntos para irradiar a la humanidad... ya que el cambio que esta ejerciendo la Tierra, la Humanidad y todo lo que esto conlleva es de total realidad...
Amados... amadísimos... Yo Soy Jeshua junto a Maria Magdala, que en estos momentos estamos aquí regocijados con vuestra presencia y vuestra atención de tan divino encuentro...
Se que te emocionas al oír mis palabras... sabemos que resuenan en ti y te amamos infinitamente por toda la eternidad... es por eso que hemos estado aquí... siempre... unidos en amor... en armonía... en todo lo que es resonancia de el amor de DIOS en vosotros... es así como cada SER que les acompaña en la forma terrenal están trabajando sin parar... es así como ellos han elegido estar encarnados para ofrecer este amor incondicional del Padre que es DIOS...
Sois vosotros que tenéis que despertar de vuestro letargo y de vuestro adormecimiento que se ha gestado por tanto tiempo... amados... amadísimos... si comprendierais nuestras palabras... si estuvierais atentos a todo lo que os decimos seria la humanidad desterrada del dolor que os han impuesto de forma global y estrecha para dominaros y hacer de vosotros los esclavos que han sido dominados por estos seres... y que muchos de ustedes... sobre todo aquellos que tienen mayores responsabilidades en la humanidad que tienen a cargo... se han dejado engañar y dominar... y esto ha conllevado una ruptura en el estado de la vida... es una frecuencia baja y desequilibrada que os ha sido impuesta desde muchos eones...
Cuando estaba encarnado con vosotros... estaba completamente consciente de aquello... por eso no me dejaba engañar por estos individuos de esa energía densa que querían hacer de mi un personaje como ellos así lo querían...
La energía que emanaba DIOS en mi y mi abrazo hacia él era determinante para no caer en tentación... mas eso fue hecho con trabajo arduo interior... es así... que aprendía ver en toda su forma el trabajo de la densidad... muchas veces era tan sutil que era casi imposible distinguir... ya que la oscuridad se disfrazaba de tal forma que tenia que hacer esfuerzos para distinguir... mas la chispa de el Ser Crístico que habitaba en mi era quien me alertaba de tales frecuencias de energías que querían derribar el propósito de DIOS...
Les cuento esto para que se hagan una idea que... siendo humano como vosotros... también pase por estas frecuencias de desarmonías tentadoras por así decir... es así que fui aprendiendo todo lo relacionado con las frecuencias altas de luz de amor y de lo que tendría que hacer en la Tierra y de cuantas personas mas estarían en esta misma frecuencia y vibración... aprendiendo esa sintonía finísima de amor... y desde ahí retomar el infinito amor de DIOS...
Amados... amadísimos... entrañable sois en mi alma que les ama y les acompaña... dejare paso a mi compañera de el camino de la luz...
Amados... amados... eme aquí nuevamente abrazándoos a todos nuevamente... irradiando la luz de el amor... incrementando vuestras energías divinas... llegando al encuentro de vuestro llamado de amor...
Es así como nos presentamos ante vosotros... amados... en infinito amor... dulzura... calidez... mansedumbre... armonía... y todo aquello que no se puede nombrar... que es la luz de DIOS... Yo Soy María Magdalena que a vuestros pies me siento para poder hablaros como siempre lo he hecho... desde la comunión de nuestras almas... que son de Dios junto a las vuestras...
Nuestra misión aquí es esta... de informaros... de ayudaros a seguir el camino de la luz y para la luz...
Establecer este contacto no es solo de ahora... ha sido por siempre desde que estuvimos juntos por primera vez... por si no os recordáis... desde esa primera vez os he amado... ¿nos os acordáis?...
Se que en estos momentos os lloráis por no recordar tal amor que nos profesábamos... mas mi amor sigue siendo el mismo... ahora estoy aquí... frente a vosotros... enseñándoos cada día... a cada momento... aunque vosotros no recordéis por ahora que es así... que sera por siempre este amor infinito... ya que... estando unidos a vosotros desde el comienzo nos hemos reconocido...
Se que esta permanencia en la forma en cada una de vuestras encarnaciones ha sido de difícil aceptación de dolor y de pruebas... y muchos de vosotros habéis aprendido a cambiar vuestra vibración y a reconectarse con la fuente divina de DIOS... mas también muchos de vosotros habéis renunciado en reiteradas ocasiones y sin embargo siempre estamos allí acompañándoos en vuestro caminar... sin dejar de amaros... y queremos que sepáis esto... que jamas les hemos dejado amar... en estos momentos estaremos y estamos junto a vosotros... a vuestro lado en forma incondicional... irradiando frecuencias de amor... energizando y manteniendo estas frecuencias de luz...
Ha llegado la hora de que aprendáis a dirigir vuestras vidas... que ya no os manipulen ni manipuléis a nadie... ha llegado la hora de que aprendáis a reconocer dentro vuestro que habéis venido a sanaros y a despertar para que estéis preparados para lo que viene... es así como estando consciente y atentos de vosotros mismos... no de lo que hay fuera de vosotros... si estáis atentos de qué es lo que estáis creando en vuestro interior... podréis discernir con vuestro corazón... mas no con la mente... mientras la mente sea dominada (por la densidad *) no podréis ejercer una unión con el corazón... primero tenéis que estar consciente y reconocer que es así para poder entonces distinguir quién es quien dentro vuestro... solo así podréis establecer ese contacto con vuestro crístico y encender definitivamente vuestra chispa... mas si no estáis dispuestos a hacer este trabajo os amaremos de la misma forma... sin embargo seguiremos enseñando a todo aquel que desee estar en esta frecuencia de luz...
Hace muchos años que aprendí a estar atenta para poder saber qué era lo que DIOS quería de mi y cual era la misión que debería establecer en la Tierra... mas todo eso primero fue trabajado sin parar día a día... encontrándome en ese estado de renuncia a todo lo que no fuera luz... para poder obtener la luz de DIOS... para poder encontrar el amor hay que hacer trabajo interior... reparar las heridas y todo aquello que cause dolor... ya que hay que tener muy claro que esas energías de dolor... de amargura... de desaliento... son propias de las energías densas que hay en el mundo y que son absorbidas por vosotros... que no sois vosotros... si no que os ha sido impuesto el dolor para que no os recordéis el amor de Dios... de esa forma os mantienen ocupados en esas frecuencias bajas y distractoras... lo sutil de estas frecuencias de densidad trabajan así de esta forma... pegándose a vosotros y sacando toda vuestra energía... desarmonizándolos para poder tomar mas y mas de vosotros... y al no estar consciente de esto dejáis que esto ocurra...
Estas energías están en toda esta dimensión... ellas provienen de bajos astrales... dimensiones mas bajas que las que vosotros tenéis... estas energías tienen forma, color y olor y cuando os dejáis llevar por enojos, iras y todo sentimiento que no es amor... os atraéis estas frecuencias que se pegan a vuestros cuerpos sutiles sin que os deis cuenta... es por eso que muchas veces no tenis energía ni tenéis ganas de nada... es por eso que existen las depresiones, las enfermedades y todo tipo de síntomas negativos que no son de luz... al estar descuidados dejáis que estas frecuencia entren y ya veis las consecuencias... dolor y mas dolor... desarmonía e inconciencia colectiva en toda la humanidad por haber perdido la gracia divina... sois solo humanos... mas cada uno de ustedes que hace trabajo interior al descubrir lo que son y lo que hay... recuperan poco a poco esta gracia divina de DIOS…
DIOS espera a cada uno de sus hijos... a cada una de estas almas con infinito amor... llegaremos hasta aquí en este encuentro de hoy...
Infinitas bendiciones de amor y de luz a todos vosotros, os amamos...
Canalizado por Sonia Hermosilla el 02 de octubre de 2009.
LAS GRANDES ENSEÑANZAS COSMICAS DE JESUS A SUS DISCIPULOS
Mensaje del Maestro.
Luz del maestro.
Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida.
LAS GRANDES ENSEÑANZAS CÓSMICAS DE JESÚS DE NAZARET A SUS APÓSTOLES Y DISCÍPULOS QUE PODÍAN CAPTARLAS
Parte XIX.
Nunca os dejéis llevar por el enfado; de otro modo os retendrá lo temporal, las cosas y sucesos que forman parte de lo perecedero.
Quien vive en Dios vive en la plenitud, en la ley eterna, Dios. No preguntará nunca por el «cómo» y el «porqué», porque él es el SER que sabe acerca de todas las cosas.
El que se deja llevar por el enfado da testimonio de sí mismo, ya que aún busca apoyo en las cosas externas.
Un hombre que se deja llevar por el enfado es siempre alguien que está buscando, y por ello alguien intranquilo, porque busca seguridad y apoyo en el mundo. La materia no ofrece al hombre, a la larga, ni seguridad ni apoyo, porque la materia es sólo apariencia y no el SER.
Por eso ejercitaos en conservar la tranquilidad interna en toda situación, para que veáis las cosas y sucesos tal como son.
Dios sabe acerca de cada hombre. El conoce a Sus hijos y les ayuda.
Quien ha aprendido a ver en profundidad, no acusa a su prójimo, porque lo conoce. Solamente el que está espiritualmente ciego acusa a su prójimo, porque no se conoce ni a sí mismo ni a su prójimo.
Si te acusan, rectifica la acusación y llama la atención, de forma general, sobre lo falso y sobre la imputación, pero nunca menciones el nombre del acusador; eso sería personal. Manténte impersonal, pues si le aludes por su nombre y él no te perdona a tiempo, es posible –dependiendo de la causa– que tú lleves su nombre en otra vida terrenal. Su nombre, que entonces tú tendrías, activaría las causas que os atan el uno al otro. Por medio de la irradiación podría ser atraído luego el alma o el hombre al que en su día acusaste mencionando su nombre. Tú y tu prójimo seríais reunidos por la ley de siembra y cosecha para purificar lo que se activaría entonces, en otra encarnación.
Por eso no te apartes de la regla de oro: calla. Habla sólo cuando sea importante y legítimo.
Por eso no te dejes llevar nunca por el enfado. Deténte, y manténte impersonal en toda situación.
Ten presente: habla de ti sólo cuando puedas dar aclaraciones y esclarecer unas circunstancias, o cuando puedas servir y ayudar a tu prójimo con lo que hayas reconocido y superado. Por lo demás, nunca hables de ti personalmente, pues todo lo que dices de ti, te lo estás diciendo al propio tiempo a ti mismo. Se mantiene apegado a ti y refuerza el complejo de tu yo.
Repito: manténte impersonal en toda situación, y encontrarás el camino al silencio interno y permanecerás en el templo de Dios.
La materia, a la larga, no ofrece al hombre ni seguridad ni apoyo, porque lo temporal solamente es apariencia y no el SER, la realidad, lo eterno.
La luz irradia las cosas y acontecimientos que se muestran en la materia, y te permite verlos. Sin embargo, si quieres aferrarte al rayo de luz, caerás. Por eso, aprende a moverte en el rayo de luz.
Jamás te apoyes en la materia; no afirmes exclusivamente lo externo, la materia, pues si no, tarde o temprano te deslizarás a aquello en lo que te has apoyado –pues todo apoyarse conduce a la atadura, y toda atadura es separación de lo que une.
La atadura se refiere a un objeto; ella recibe irradiación. Lo que une es lo comunitario y es traspasado por la irradiación.
Si sólo contemplas y escuchas lo externo, estás externalizado, y tus sentidos del gusto, olfato y tacto serán como son tus sentidos de la vista y el oído.
Tú determinas tu vida en el tiempo o en la eternidad, porque posees la legitimidad de la libertad y por lo tanto puedes decidirte –a favor de lo divino o de lo no divino–. Lo divino te traspasa con su irradiación; lo contrario a la ley divina sólo te irradia. Tú decides quién eres, qué eres –y en último término lo que quieres.
Tú eres, en la luz, la luz; por eso no necesitas aferrarte a nada ni a nadie.
Tú eres la libertad en la libertad de Dios.
Tú eres la sabiduría en la sabiduría de Dios.
La sabiduría de Dios sabe acerca de todas las cosas; por eso tú, el sabio, no te atarás a hombres ni te aferrarás a nada humano llamándolo «lo propio de ti».
Tú tampoco serás ya lo personal en la persona; tú serás un ser humano y por tanto persona –pero ya no personal.
Tú, el sabio, eres consciente de todo, porque vives conscientemente en Dios y eres consciente de todas las cosas –todo lo que es–, ya que ves todo en profundidad. El sabio tiene la visión y la capacidad de comprensión profundas respecto a las cosas que le rodean o que se le presentan.
El que reposa en Dios y toma de la ley eterna, habla rara vez de sí mismo. El es impersonal, pues es quien ve en profundidad, es lo que puede ser captado y la palabra misma del Universo. El sabio habla de sí mismo sólo cuando así puede indicar el camino, pero no para comunicarse.
Cuando el hombre habla su yo personal, él habla su yo inferior, que él habla desde sí mismo y que él habla al mismo tiempo a sí mismo, porque el yo humano no es divino y por tanto forma parte de él, que aún no es divino.
Lo no divino, el yo humano que parte de ti, vuelve a entrar en ti. Así amplías y refuerzas en ti el complejo de tu yo, lo no divino, y con ello creas campos anímicos cada vez más grandes en los que entra la simiente de tu yo y en donde ella brota.
Por eso, antes de hablar, reflexiona qué quieres decir, pues cada palabra es energía que tiene su eco. Manténte por tanto impersonal en toda situación; entonces encontrarás el camino al silencio interno y permanecerás como sabio en el templo de Dios, en el silencio sagrado.
El verdadero sabio no es un eremita; él vive en el mundo, pero no con este mundo. Ya que es hombre, se ha obligado a dar al César lo que corresponde al César, y dará a Dios lo que a Dios corresponde. Quien respeta las leyes terrenales que no se oponen a lo divino, también puede pedir al César que cumpla con su obligación, para que le dé lo que a él como hombre le corresponde.
En muchas repeticiones, Yo, Cristo, enseñé siendo Jesús la ley de Dios y la ley de siembra y cosecha a Mis apóstoles y discípulos.
A pesar de todo, ellos hablaron una y otra vez de cosas insubstanciales y de sí mismos, para darse importancia. Una y otra vez les llamé la atención y les hice notar lo insubstancial, lo personal:
Cuando habláis de vosotros mismos, estáis expresando sólo lo que vosotros mismos sois aún. ¿A quién queréis ayudar con ello?
Todo lo que no se ha realizado, está vacío, en cierto modo hueco, y no lleno de fuerza ni sabiduría. Si habéis realizado poco, tampoco estáis colmados de fuerza ni sabiduría, sino llenos del yo humano, que tiene sus imágenes engañosas.
Las palabras vacías, en cierto modo huecas, engañan a su vez solamente al que está él mismo vacío y hueco; pues él mira sólo la palabra y al que habla, porque no se oye a sí mismo ni tampoco se ve a sí mismo. En determinadas circunstancias os elige como guías y se convierte así en seducido. Ambos son entonces los ciegos que caen en el hoyo de su yo y allí están encadenados el uno al otro, porque el ciego se ha fiado del ciego.
Por eso vaciad primero vuestro recipiente de vuestros aspectos humanos, purificad por tanto primero vuestras copas y vasijas, las partículas de vuestra alma y células de vuestro cuerpo, es decir vuestro templo de carne y hueso, para que halléis acceso a lo más sagrado, desde donde podéis dar a vuestros semejantes lo que necesitan y podéis ofrecerles el servicio desinteresado con que les ayudáis al ascenso espiritual.
Fuente en Inglés en: www.therainbowscribe.com
Traducción: Linda Wurts